Ana Manana
La moura (o encanto) es un ser que habita en fuentes, ríos, castros, dólmenes, bosques y otros lugares mágicos de Galicia.
Entre ellas una que me llamó mucho la atención es Ana Manana (quizás por el nombre, ya que se llama como yo)
La leyenda de esta moura es la siguiente:
Llevaba tiempo buscando a alguien que le hiciera este favor. Por fin se encontró a un campesino por el camino y le propuso hacerse rico si hacía lo que le pedía. Tenía que llevar un queso con cuatro cornechos a la fuente de Meimón.
Le dijo “Cuando llegues a la fuente tienes que gritar tres veces “Ana Manana”, ¡ah!, y por tu propio bien el queso tiene que llegar entero”...
El paisano pasó antes por su casa y su mujer que estaba embarazada no pudo evitar comerse un cornecho del queso. Cuando llegó a la fuente gritó tres veces “Ana Manana” y apareció una moura de largos cabellos. Le pidió el queso y al ver que le faltaba un trozo se enfadó muchísimo.
El queso se convirtió en un caballo al que le faltaba una pata. Ahora la moura no se podía escapar con el caballo y estaba condenada a esperar entre las piedras. Aún así le dio un regalo para la mujer del campesino: una faja para ponérsela cuando tuviera el niño. Menos mal que la curiosidad del hombre hizo que probara la faja en un árbol, que ardió en llamas en cuanto se la puso. ¡Cuidado con las mouras!

"Puedo ser tu mejor amiga o tu peor enemiga"